Yucuaiquín es uno de los pueblos lencas salvadoreños, cuyo origen se remonta a la época precolombina. En idioma Poton, este toponímico significa “Tierra de Fuego”


PERIODO COLONIAL DE YUCUAIQUIN

A la llegada de los españoles, el pueblo de Yucuaiquin, como los demás pueblos lencas se encontraban en un periodo de gestación de su propia historia. La colonización fue un proceso violento que se prolongo por más de veinte años.

DATO RELEVANTE

Nos narra el antropólogo Ramon Rivas que un hecho significativo de la resistencia lo constituyó "La rebelión de los lencas", encabezada por el Cacique Lempira en el año de 1537. Lempira, que significa "Señor de la sierra", forjo la unidad de todo el pueblo lenca (potones, cares, cerquines y lencas propiamente dichos) alrededor de una confederación de tribus organizadas para luchar contra los conquistadores. Lempira fue nombrado jefe de la resistencia y , con un ejército que fue integrado por cerca de dos mil combatientes, inició la lucha que, según fuentes históricas se prolongó por más de seis meses".

El cacique de Yucuaiquín junto con sus guerreros seguramente participaron de aquella épica aventura y, aunque cayeron en el campo de batalla, lucharon con honor, por defender sus familias y su tierra. Concluída la conquista, Yucuaiquín, como los demás pueblos entraron en la estructura colonial de los "Pueblos Indios". A mediados del siglo XVl; Yucuaquin contaba alrededor de 300 personas.

En 1740, había 12 personas tributarias, es decir unos 60 vecinos.

En cuanto a la religión, pertenecia al curato de Ereguayquin, junto a los pueblos de Guacara, Jocoro, Jucuaran, Comacaran y Uluazapa. El primer patrono del lugar, fue el apostol Félipe y posteriormente San Gaspar, pero es San Fransisco de Asís, el Patrono que ha marcado la historia religiosa de nuestro pueblo.

¿Cómo fué este cambio?

Presumiblemente gracias a la influencia de los padres Franciscanos, quiénes tenian su sede en el Convento de San Miguel y eran responsables de la Doctrina de Ereguayquin.

Actualmente, Yucuaiquín se encuentra ubicado sobre el cerro de la Cruz, es decir su segundo asentamiento. Existe una leyenda que nos ilustra este acontecimiento histórico.

En el año 1770, el Arzobispo Monseñor Pedro Cortez y Larraz, en gira por toda la Arquidiócesis, en ese tiempo Guatemala y El Salvador, visito el pueblo de Yucuaiquin. Afirma en sus apuntes, que la población era de 97 personas, repartidas en 70 familias.